Viva Elastico. El corazón de la canción

escrito por:

Viva Elastico. El corazón de la canción

Las ventanillas del auto estaban bajas, hacía calor y la brisa, tan esperada, entraba y se movía cómoda entre nosotrxs, que simplemente paseábamos -o volvíamos de algún lugar- cantando (gritando): “Si en verdad querés a este malvado tarado / Poco inteligente y con excesos de personalidad / Si cuando te fuiste te sentiste un poco mal / Si algo te estimula / Tenés que arrimar, tenés que arrimar”.

Sin saberlo, eran mis últimas semanas en La Plata y mágicamente este paseo/regreso con amigxs fue una despedida sobre ruedas y adoquines, en una ciudad vacía que se armaba como un escenario para nosotrxs. 

La sensación es de haber estado dando muchas vueltas, porque escuchamos completo el primer disco de Viva Elastico, Viva Elastico. Igualmente esa no fue la primera vez que los escuché, ya me los había recomendado Nic en el 2009 -año de edición de este primer álbum-, pero fue a partir de esta despedida inesperada que redescubrí a la banda o quizás yo también era otra y estaba más dispuesta, más presente.

Hay un antes y un después en mi escucha a Viva Elastico: antes de ese paseo en auto y después. Y aprovecho a recordar esto: Marian dejándome en mi casa aquella vez, el auto alejándose y el volumen de la canción desapareciendo en esa partida, mientras yo entraba a mi edificio en silencio y volvía de a poco a otra realidad; a una que no me gustaba mucho y, además, era domingo y los domingos en esa época me incomodaban.

Entonces creo que Viva funcionó como una nave a la que me subía y me podía ir un rato a otro mundo. Ese antes y después se define por la atención con la que escuché la discografía y me interesé por la banda. Lo primero que me gustó fue la voz de Ale Schuster y lo segundo, casi simultáneamente, fueron las letras. 

La voz de Ale en los primeros discos -voy a usar varios adjetivos porque no encuentro uno solo- me parece rota, descarada y en ciertos momentos, un desgarro. Esta particularidad en la voz, mixeada con unas melodías bien marcadas por las guitarras, me hace sentir muy bien. Porque se trata de eso ¿no? De cómo nos hace sentir una canción.

Hay otro elemento más que conforma esta tríada que me hace feliz: las letras. Podría citar casi todas -por no decir todas- las canciones de Viva Elastico como mis favoritas. Letras llenas de imágenes, situaciones y emociones. La decisión de las palabras en cada canción es, para mí, perfecta: simples y directas al corazón. El formato canción le funciona muy bien a esta banda.

Les comparto solo 5 fragmentos para no spoilear y que puedan descubrir o redescubrir:

  1. Imágenes de amor: “Alguien dijo que estabas ahí / Entonces fui a buscarte / Entonces te encontré / Y sentí que el mundo entero dejó un lugar vacío / Que nadie ocupará / Excepto vos y yo”
  2. Voy a darte: “Voy a darte un abrazo en silencio / Y no hablemos de nada más por hoy / Y el recuerdo será para siempre de los dos”
  3. El murmullo: “Quiero entender ese murmullo interior / Que suena de noche retumbando en mi corazón / Por favor alguien que me dé una chance”
  4. Ven: “Se hace tan real esto que digo / Extrañar sí tiene un precio / Y pagar nunca es divertido / Y aunque yo me muestre ileso / No paro de pensar en tu regreso”
  5. Rebeldía y Swing: “Voy a tirarme al sol / Hasta que el tiempo se rinda / Para vivir mejor / Suelo perderme en los días”

Viva Elastico podría sonar como Suede, The Smiths, The Replacements, Echo and the Bunnymen, Valentín y los Volcanes, Virus, Tobogán Andaluz y Babasónicos, por mencionar solo algunas referencias que me vienen cuando los escucho. 

La banda está integrada por Ale Schuster, voz y guitarra; Juan Del Vall, batería; Jean Jacques Peyronell, bajo; y Emanuel Sáez, guitarra.

Como saben -vieja escuela- me gusta mucho juntarme a charlar, y aproveché que se podía, y fui hasta Belgrano a tomar unos mates con Ale:

An Muller (AM): En El Dato cantás: La vida aburrida para mí es algo inmoral ¿Qué te divierte?

Ale Schuster (AS): Estoy en un período de redescubrimiento personal y me doy cuenta de que nunca me quedé quieto en ningún lugar. A mí me divierten las nuevas experiencias. Ahora, en este momento de mi vida, me interesa descubrir cosas que no sabía de mí. Es una manera nueva de encontrar el sentido.

¿Ves ese libro? Se llama Vida Contemplativa, de Byung-Chul Han, y habla de lo improductivo, de lo importante que es no producir. Y me divierte no hacer nada. La diversión, como está vista en la actualidad, representa lo extremadamente productivo; todo el tiempo tenés que estar haciendo algo para generarte un estímulo propio.

Y descubrí que me hace muy bien y me reconforta tal vez estar en el sillón mirando el techo un rato, o que llegue el sábado y decir “Che, no salí, estoy acá”, o no saber lo que voy a hacer y sorprenderme. Esas cosas me divierten ahora.

Y por sobre todo -que también se va hacia el disco que vamos a sacar pronto- erradicar fórmulas anteriores y descubrir que podes vivir sin lo que creías que no. Son desafíos que me divierten. 

AM: Viva Elástico se forma en la zona sur de Buenos Aires, en el 2007, y dos años después editan su primer disco. El sonido acá parece el de una banda que hubiese hecho varios álbumes antes. ¿En qué momento empezaste a componer esas canciones y cuánto tiempo trabajaron en esta grabación? 

AS: Yo tenía algunas canciones hechas ya. El productor me dijo “Vamos a masterizar” y yo no sabía lo que era. Ahí vi por primera vez un sintetizador moog y un sample, vi todo de golpe en el estudio. Hacía canciones pero no sabía muy bien cómo usar una computadora, que tampoco todo el mundo tenía una en esa época.

Yo escuchaba Depeche Mode, The Smiths, Suede, The Cranberries, todo bien noventero, cancionero, con guitarras y electrónica.

Así que, ahí estaban mis canciones y de repente nosotros estábamos ahí en el estudio y las fuimos haciendo. El productor era una o dos generaciones más grande y tenía mucho conocimiento de la maquinaria, de todo. Entonces era como “Bueno, vení, empezá a grabar”. Estábamos en un estado de inocencia máximo para el desarrollo artístico, porque todo era aprendizaje y experiencia. 

AM: ¿Vos habías tenido una banda antes o Viva fue la primera formación?

AS: Había tenido una banda con mi primo, que se llamaba Fur.

AM:  Entre ese disco y “Agua, Sal y Fiebre” (creo que uno de los álbumes más queridos) pasaron 4 años ¿Cómo lo pensaste ya habiendo tenido la experiencia de ese primer disco?

AS: Ahí ya estábamos dejando de lado la inexperiencia. Lo veo como periodos y periodos. El primero era la inexperiencia y la inocencia. Y acá ya teníamos algunos conocimientos más. Agua, Sal y Fiebre es un disco más sanguíneo, de hecho se grabó con baterías en el estudio, en una quinta en General Rodríguez. Se grabó increíble. Fuimos 4 días y grabamos todo lo que habíamos deseado.

Es un disco que tiene que ver más con cómo se grabó el rock, porque se grabó en gran parte batería y bajo a la vez, y la guitarra estábamos todos mirándonos y tocando. Y además, grabamos con cierta incomodidad. No teníamos todo lo que necesitábamos para hacerlo, no había confort, una de las noches que grabé, dormí en un auto porque faltaba una cama. Creo que esto expresa un poco cómo es el rock a lo largo de la historia, que es como lo más parecido al no confort, a la incomodidad. Crear a partir de algo que te falta. 

AM: ¿En esos primeros años tocaron mucho? 

AS: Sí, tocamos mucho, muchos shows. Tratábamos de tocar lo máximo posible, somos una banda que crece mucho en el ensayo y en el vivo.

Hay diferentes inteligencias en las bandas. Nuestro desarrollo es tocar, tocar, tocar y de a poco se va descubriendo algo nuevo, van apareciendo nuevas necesidades.

Crédito foto: Vi Carel

AM: Todos los discos tienen letras muy cercanas desde el lenguaje pero a su vez tienen una forma poética muy fuerte. Son historias y son imágenes. La composición es un trabajo y entiendo que entonces necesita cierta estructura o rutina. ¿Dónde encontrás la inspiración?

AS: Para mí no es un trabajo. Estoy más semiótico que nunca. No me sirve si le digo trabajo. Le puedo decir lucha. Lo cual es un poco más parecido a lo que siento que quiero hacer. Porque si digo trabajo, eso va en contra de lo que pienso. Es una lucha contra nada, simplemente a favor de que yo pueda encontrar un sentido. De luchar contra la situación absurda de no tener nada. ¿Qué hago? Todo lo que siento ¿Cómo lo digo? ¿Qué hago con todo lo que me pasa?  Eso es una lucha.

AM: Y ahí aparece la escritura.

AS: Ante tantas cosas que no te podés responder, las acomodás. Yo necesito escribirlo porque si no me olvido. Es casi como un ejercicio. Siento que con la música estoy en un periodo en el que escribo para no olvidarme de lo que voy encontrando. Pero no lo veo como poesía. Creo que hay bastante más filosofía que poética. Intento llegar a otro lado. 

AM: ¿Escribís todo el tiempo? ¿Te pones deadlines? 

AS: No me los pongo yo. Los deadlines vienen de fuera. 

AM: Entonces, si fuera por vos, no tenés, siempre viene de una necesidad externa.

AS: Lo observo y me doy cuenta de que es necesidad externa, sí, hay una necesidad para que vos termines algo. Es externa, no es tuya, de tu corazón. Porque si fuera por vos, podés estar toda la vida haciendo eso. Y no es que intente sonar poético, sino que nadie te corre. Te corren de afuera. Y vos permitís y aceptás entrar al juego. 

AM: Claro, por eso yo había pensado en la composición como un trabajo.

AS: La composición es una lucha para encontrar las palabras.

AM: Cuando hablo de que tus letras tienen una forma poética, me refiero a que son cercanas, pero que elegís ciertas palabras que no elige cualquiera. Y eso está en todas las letras de Viva Elastico. Y yo creo que por eso también la gente los quiere tanto, porque tenés una manera muy particular de decir las cosas. Entiendo entonces que no es poética, sino que es otra forma de decir las cosas. 

AS: Igual a mí no me molesta que alguien le quiera decir poesía. Yo te digo lo que necesito representar. El otro día me dijeron que era poeta, y aprendí que no puedo decir: “No, no soy”. Buenísimo, en verdad, gracias que hiciste reparo en eso.

AM: No te dije poeta. Me refería a cierto estilo. 

AS: Totalmente. Debe haber una particularidad ¿no? que hay que potenciar. Hay algo que dijiste sobre lo particular, estoy a favor de eso. El empoderamiento de lo particular. Que no todo sea parecido. Que se escriba desde un lugar de experiencia personal, porque todas las experiencias son diferentes. Ayer escuché un discurso de alguien que hablaba del arte como una especie de no salvación, pero sí que venía a interpelar un poco nuestra realidad cotidiana con una intención de promover la libertad. Entonces, creo que cuanto más particularidad haya en el arte, más chances tenemos de entendernos. Eso es lo que estoy aprendiendo. Cuanto más cosas escucho con particularidad, hago un esfuerzo personal por conocerme a mí mismo. 

La generalidad no me genera nada, no me genera un mensaje abrupto, no sé, una frecuencia. El sonido de una frecuencia de una banda que quizás te parece rara, eso ya te está generando algo distinto dentro tuyo, y por ende estás conociendo algo nuevo en vos. 

AM: ¿Escribís siempre desde experiencias personales o tenés alguna instancia en la que te salís de ahí?

AS: Lo que escribo son historias que no son reales. Yo encuentro en la escritura un lugar de fantasía en el que puedo escribir e investigarme a mí mismo, en mi mente. Solo la canción Imágenes de amor la escribí mirando a una novia dormir la siesta. Y fue así, real.

Yo creo que siempre se escribe desde la experiencia, pero que lo que se está contando no es la experiencia real, sino que son representaciones. Es como si una frase que diga hoy, va a tener otro sentido mañana. Por ejemplo, el otro día estaba en terapia y recordé una letra que escribí hace un tiempo: “Me quedo quieto, veo cómo llega y veo cómo se va”, que habla de la aceptación. Y en aquel entonces, cuando la escribí, estaba en el parque y solamente intuí que esa frase me hacía bien, y que estaba bueno decir eso, que me sonaba copado y me generaba una sensación de relajo o algo así.

AM: Claro, a veces el sentido llega después.

AS: Quizás con mucho tiempo después, sí. Creo que en la escritura hay una gran cantidad de contenido intuitivo. Me gusta conectar con eso. A veces digo “esta palabra va” y no sé por qué. Está sonando bien en tu cabeza y no sabes por qué. De alguna manera te está guiando para que vos puedas definirlo.

El disco nuevo me está mostrando que estoy en otro estadío de la escritura, en una búsqueda diferente. Siempre es mi corazón el que habla. Esa frase “Me quedo quieto, veo cómo llega y veo cómo se va”, habla de lo que te decía al principio, que necesito a veces estar quieto sin hacer nada. Me quedo quieto, veo cómo llega, veo cómo se va, y eso es un buen camino para mí, porque puedo estar tranquilo con el presente. Descubrí eso en mí. Que el presente es todo. 

Hoy trabajo en la ansiedad y ahora entiendo todo desde otro lugar, pero estaba diciendo lo mismo. Está buena la escritura porque vos escribís, podés pensar diferente después, pero hay cosas esenciales de vos que están en lo que escribís. 

AM: Hay algo mágico ahí, ¿no? Escuchándote cómo fue este encuentro con esa frase y el sentido que te hace ahora. Como que había una especie de Ale del futuro ahí adentro tuyo, con esa voz diciendo esa frase. Me lo imagino así.

AS: No quiero que suene poético (risas), pero el corazón va años luz de la mente. Entonces, cuando habla el corazón, después de mucho tiempo, lo vas a entender.

AM: ¿Cómo encontraste tu manera de cantar? 

AS: Ahora en el disco nuevo cambié. Me fijo un poco más en eso. Busco ser natural, sin perder mi esencia, pero algunas cosas ya no me gusta volver a hacerlas. Cuando empiezo a cantar, hago lo que sale. Pero bueno, como todo en la vida, llega un momento que no podés pasar años y años haciendo solo lo que te sale. Me rehúso a eso. Hay un momento en el que hay que sofisticarse y observar. Porque no es que estás jugando un partido de fútbol una tarde. Si vos te vas a dedicar a jugar fútbol, no podés jugar como jugaste esa tarde. Hay una lucha ahí en el medio. A mí con la voz me gusta investigar cosas nuevas.

Ahora, en esta etapa, estoy escuchando cantantes nuevos. Me sirve mucho. Descubro registros nuevos que me sorprenden mucho de verdad y me hacen sentir más vital. Porque cuando Gustavo Iglesias, el productor del nuevo disco, me dice: “Así no, porque tal y tal cosa, buscá por acá que podés encontrar esto”, descubro nuevos sonidos y me doy cuenta de que me gusta, que siento que me queda bien algo nuevo. Entonces voy y practico. Cantar más desde el ritmo, jugar con las sílabas, con las acentuaciones, y no estirar tanto las voces como antes. Ahora sí es como un momento en el que me divierto buscando. Me divierto por sobre todo, sino, no sé qué hacer.

AM: Este cambio tiene que ver un poco también con la mirada externa. Por ejemplo, cuando el productor te sugiere cosas, tenes que ser receptivo a esa mirada para que funcione.

AS: A mí me gusta aprender de los que tienen más experiencia que yo. Me guste o no me guste lo que haga. Siempre algo me va a dar porque sabe, porque la pasó. No tiene que ver técnicamente con la edad, sino con la percepción. Me gusta saber a quién escucho.

Quizás al principio me incomode, pero después digo “che, qué bueno, me innové, me refresqué”. Al principio uno hace lo que puede, pero después, si persiste en ese lugar ya no va a hacer lo que puede, sino, no persiste más. No podés estar toda tu vida haciendo lo que podés de algo. Tenés que desarrollar técnicas, hacer algo con el conocimiento, aprender y cambiar. Eso es lo que pienso de la voz, y de la vida misma. 

Crédito foto: Joa Feijoo

AM: Yo escucho toda la discografía de Viva Elastico y reconozco algunos patrones o continuidad que tienen que ver con, además de la voz que es super significativa, las guitarras más rockeras y las melodías más pop nostálgicas ¿Cómo se construye una identidad sonora?

AS: Vamos a ver qué pensás del nuevo disco, pero es un camino… no hay un cómo. Las veces que estuve en momentos en los que sentía que perdía identidad, era porque respondía a necesidades externas. En cambio, cuando respondes a una necesidad personal, es cuando sale lo particular. Voy a hacer algo que represente mis necesidades básicas, elementales, total después negociás con lo que piden de afuera. No podés seguir siendo vos yendo a reconfortar a un grupo de personas. ¿Vas a ir a buscar resoluciones de la música que tienen que ver con soluciones de afuera? ¿O a lo que está sonando en la radio? 

Cuando todo el mundo suena gigante en un momento determinado, viene un artista que suena chiquito e íntimo. Hay que animarse a hacerlo. Me parece que está bueno quedarse con la primera intuición de lo que uno quiere plasmar, y después reformular, si es que es necesario, pero que prevalezca la orden del corazón. Ese es el arte que a mí me gusta, donde sé que alguien hizo “así” y tiró la pincelada en la pared; el arte que no tiene tanto que ver con hacer las cosas desde la mente.

AM: En el álbum No es privado hicieron una colaboración con Santi Motorizado y en Al fin será participó Jorge Serrano. Ahora están por editar disco nuevo ¿hay alguna colaboración que puedas adelantar?

AS: Por ahora no hay colaboraciones, no teníamos intención de hacer feat en este disco. Confiamos meramente en nosotros, en la banda y en el productor. Queremos ir 100% por lo particular. Creo que en este álbum se logra más que nunca un sonido, que era lo que queríamos lograr. El disco está casi todo grabado, tiene 9 canciones y ahora estamos pensando en el lanzamiento. Es ahí que juega la mente ¿ves? Primero el pincelazo y después le aplicamos todo lo demás.

La verdad es que estamos muy contentos, es un gran momento, justo para crear. El productor jugó un rol muy importante en esta fase. Pudimos ser autocríticos, y cuando sos autocrítico, mejorás. Este disco nos trajo algo nuevo, nos dio vitalidad. Venimos haciéndolo hace un año y medio. Yo presenté como 40 canciones, tomamos algunas y avanzamos. Fuimos a buscar algo y no sabíamos qué. Cuando lo encontramos, lo estuvimos desarrollando y bueno, ahora lo estamos terminando. 

AM: Quiero decir que con pedir deseos no alcanza, cantas en Www ¿Qué hacemos entonces para que alcance? 

AS: Los deseos no son reales. El deseo es uno mismo. Pedirlo es mera fantasía. No alcanza porque entonces le pedís al exterior que te devuelva algo que vos no tenés, tenés que hacerlo por vos mismo, sino es una pérdida de tiempo. Te desconcentra de lo que vos realmente querés, porque depositás una energía en algo que es inexistente. Además ¿a quién le pedís el deseo? ¡Podría cambiarse el nombre de la palabra y sería mucho mejor! (risas): «Nombrá tres intenciones y listo».

No hay que pedir tanto deseo, hay que hacer más por uno mismo.  

_____________________________________________________

El título de esta nota lo definí antes de hacer la entrevista: Viva Elastico. El corazón de la canción y, cuando la edité, me di cuenta de que la idea del corazón aparece muy fuerte todo el tiempo.

En mí aparecía porque Viva Elastico tiene una manera de armar las canciones -el formato, la estructura- que le da vida a la banda y, me animo a decir, nos da vida a quienes los escuchamos; así como cuando me subí al auto de Marian cantando todo el primer disco y ese paseo funcionó como un viaje a otro lugar, lejos, lejos de acá. 

Top 5 de Ale Schuster

  1. Músicx o banda contemporánex | Baxter Dury
  2. Una palabra que te guste mucho | Instante
  3. Algo que te cueste hacer | No pensar
  4. Instrumento que te gustaría saber tocar | Batería
  5. Un sonido | Cuencos tibetanos

Deja un comentario